sábado, 17 de diciembre de 2011

Divulgación

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Como no podía ser de otra forma y en este Año Internacional de la Química, el Observatorio Manises está igualmente de celebración, ya que dentro del apartado divulgativo que realizan habitualmente sus componentes, cabría destacar de manera muy especial, un acontecimiento extraordinario como es la reciente publicación de una obra de carácter científico ( La odisea de la materia) en la que su autor, Luis Lahuerta Zamora, nos desgrana los secretos de la química del Cosmos a través del apasionante viaje de la materia primigenia en el medio interestelar y su proceso evolutivo, hasta llegar a la más sublime y sofisticada de sus manifestaciones, la especie humana. 
De izquierda a derecha:
 D. Manuel Toharia; D. Santiago Vega y el autor, D. Luis Lahuerta en el Palacio
             de Colomina ( Valencia) durante la presentación del libro.         

domingo, 21 de agosto de 2011

Cometa Garrad 2009 P1

Sin duda el Garrad (2009 P1) será el cometa del verano de 2011. Dada la sequía de cometas espectaculares en los últimos años (¿quién ha podido olvidar los añorados Hyakutake o Hale-Bopp?), un cometa visible incluso con prismáticos es todo un acontecimiento. Por nuestra parte, además de disfrutar de imágenes a través de prismáticos y del ocular telescópico, hemos seguido con nuestra actividad astrométrica y fotométrica y nuestra colaboración con el MPC, tomando imágenes CCD del P1 como la que podemos ver a continuación, correspondiente al 21 de agosto de 2011.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Desparición de la SEB de Júpiter

No quisimos perdernos el relativamente insólito espectáculo del gigante Júpiter desprovisto de su banda ecuatorial sur, la cual despareció durante algunos meses de 2010, como ya lo había hecho antes en otras ocasiones como en 1973 y 1993 (¿un patrón de unos 20 años?). Es curioso el aspecto que pudimos observar en el planeta, con tan solo la banda ecuatorial norte, y en particular la gran mancha roja aislada, sin el marco en el que habitualmente se halla incrustada. Todavía es una incógnita el porqué de estas desapariciones transitorias. Esperamos que la misión Juno, recientemente lanzada hacia el coloso, arroje luz sobre este fenómeno.


martes, 18 de agosto de 2009

Observaciones al aire libre (Agosto 2009)

Como cada año y aprovechando la buena temperatura reinante en las noches estivales, desempolvamos nuestro S/C Meade LX200 8” sin otra pretensión que la de disfrutar de la oscuridad y del cielo estrellado que nos ofrece el lugar hacia donde pensamos dirigirnos, (Aras… siempre Aras… de los Olmos para más señas). Cargamos todo el material previsto repasando la lista confeccionada ex profeso a fin de no olvidar ningún elemento por pequeño que este sea, ya que un olvido de cualquiera de ellos, podría dar al traste con el plan previamente previsto y arruinar una noche de observación; todo en orden, por lo que partimos raudos e ilusionados en busca de estrellas. Salimos de casa con tiempo suficiente para recorrer los poco más de 100 kilómetros que nos separan del lugar de observación, a fin de llegar con el tiempo suficiente de montar y si no pasa nada, disfrutar con el ocaso solar ya en plena montaña que suele ser particularmente bello desde estas latitudes, con permiso de la atmósfera, claro está.

Cumplido nuestro primer objetivo sin ningún contratiempo, en menos de 20 minutos ya lo tenemos todo dispuesto para el comienzo de la observación.

Como no podía ser de otra forma y contando con que la previsión meteorológica para hoy era excelente, el lugar nos ofrece su primer premio, un crepúsculo perfecto con sus tonalidades de azules y rojos intensos sobre un horizonte oeste que dibuja un perfil perfecto y que promete una buena noche.

En el Este y a poco de ocultarse el Sol, apunta Júpiter que asemeja a un potente faro cósmico, dominando el cielo sin rival alguno. Poco a poco la oscuridad va ganando la partida y las primeras estrellas del triángulo de verano empiezan tímidamente a asomarse, claro indicativo de que ha llegado el momento de alinear perfectamente el telescopio con la polar que igualmente ya puede verse a ojo desnudo, aunque mucho mejor a través del buscador.

El negro de la noche se acentúa a medida que el cielo va ganando oscuridad, intensificándose el brillo estelar por momentos. Tras más de un año sin estar bajo la cúpula natural de las estrellas, la visión va tornándose cada vez más espectacular y nunca deja de sorprendernos este cielo tan limpio y transparente, así como la indescriptible belleza que la Vía Láctea despliega atravesando el cielo de NE a SW mostrando todo su esplendor en la zona cenital, y como no, en dirección a Sagitario que ya se alza ya imponente en estas primeras horas de la noche. Tenemos una temperatura de 25º con tendencia a la baja y un ligero viento de fuerza 3 que pensamos va a cesar en breve.
Los primeros minutos los dedicamos “a mirar” más que a observar el cielo. Estamos realmente ansiosos de noche y cielo oscuro a ojo desnudo, acostumbrados a las limitaciones propias de nuestro observatorio en la ciudad con su cielo contaminado de luz que nos obliga a trabajar muy poco en el visual. El profundo silencio del lugar, los olores de las plantas aromáticas que nos rodean, la suave brisa fresca que acaricia como un bálsamo nuestra piel, hace que estos primeros instantes sean algo mágico, cuestión que tratamos de inmortalizar con algunas instantáneas para nuestro álbum de recuerdos, instantes los cuales deseamos perduren vivos en nuestras mentes hasta la próxima ocasión que volvamos a este mismo emplazamiento.
Entre estas y aquellas la oscuridad ya es casi completa y la prevista ausencia lunar es una ventaja si buscamos un cielo lo más negro posible, por lo que una vez comprobado que el telescopio está “fino” aprovechamos para llenar el buche con los comentarios de rigor sobre como está quedando la noche y lo magnífico que está el cielo, pero antes y previa consulta a la efeméride de visibilidad, un Iridium...... ahí está.... “ click” …, creo que lo hemos pescado….. y a cenar.
Las cervezas fresquitas junto a los bocatas que nos han preparado nuestras respectivas esposas, acentúan si cabe el placer de encontrarnos en tan privilegiado lugar.
Tras el bocata, un buen café pondrá la guinda y marca el pistoletazo de salida para empezar “la tourné” de esta noche y con ella, nuestro particular recorrido nocturno de miles de años luz que tenemos previsto. ¿Alguien es capaz de viajar tan lejos en tan poco tiempo?. Nosotros sí y para ello nuestro telescopio va a transformarse en el vehículo que precisamos para iniciar hoy nuestro viaje en el tiempo y dejar volar nuestra imaginación, allá vamos.

Júpiter, como no podría ser de otra forma, será la base de lanzamiento en esta noche, dado el espectacular brillo que muestra al estar situado en estas fechas en su oposición, vamos pues a tratar de ver a lo largo de la noche, la huella del impacto que a principios de mes fue descubierto por el colega australiano sobre su superficie, dejaremos pues que vaya ganando altura y que se acerque la hora de la efeméride que tenemos marcada para su búsqueda. Un primer vistazo será suficiente para llenar nuestras retinas de fotones y alucinar con su perfecta definición a través del ocular.
El crepúsculo astronómico esta cerca, por lo que empezamos a movernos a libre albedrío de un lado al otro del firmamento con los objetos clásicos del verano que conocemos de memoria, M31; M13; M92; M39; M8; M4; M6; M25; M22, M57, etc, etc.
Como era de esperar, Sagitario y Escorpio ocupan nuestra primera parte de la noche, ya que sus figuras se dibujan imponentes sobre el horizonte SW y atraen como un imán nuestra ávida mirada. Vamos poco a poco desplazándonos hacia el Norte para adentrarnos en la zona central de la Vía Láctea hasta llegar a las inmediaciones del Cisne, desviándonos “unos pocos miles de años luz” para pasar antes por uno de nuestros NGC´s favoritos, el 7009, denominado como la Nebulosa Saturno en la constelación a Acuario, una bella planetaria a la que siempre nos gusta dar un vistazo por lo espectacular de su pequeña imagen de color azul brillante bajo cielos con tan imponente seeing.
Uno tras otro van cayendo objetos y más objetos, es la hora de tomar otro “cafelito” y acompañarlo con un “cacharrito” que tonifique el estómago, ya que sin darnos cuenta y en poco más de tres horas, la temperatura ha caído por debajo de los 19º y aunque agradable, invita a buscar el chubasquero que no molesta en absoluto. Volvemos a Júpiter ya cerca del meridiano y la imagen ha mejorado como para otra toma fotográfica, cosa que no se hace esperar.
Al tiempo, toca disfrutar un rato con los 11x80, escudriñando al unísono con el telescopio y comparando imágenes. Es todo un espectáculo lo que podemos ver a través de tan sencillo instrumento y lo que sus grandes y luminosos objetivos pueden captar en un cielo tan oscuro y limpio.
Va pasando la noche y la temperatura continúa bajando, la mínima de hoy se sitúa hasta el momento en 16º, aunque la sensación de frío ha disminuido al cesar por completo el viento al poco de empezar la observación. El silencio es aplastante, tanto que un leve ruido nos llama la atención, parece que tenemos compañía, por lo que enciendo la potente linterna que llevamos para casos de emergencia dirigiéndola focalizada hacia la zona de donde proviene y vemos unos potentes ojos que inmóviles, nos miran agazapados tras un matorral a no más de 25 metros de nuestra posición. Al momento comprobamos que se trata de un zorro que debe haber olido los restos de la cena y sin vergüenza alguna se ha acercado sigilosamente hasta nuestra posición; le damos “caza fotográfica” y la luz y nuestros comentarios lo ahuyentan poco a poco y se pierde de nuevo entre la maleza ayudado por la oscuridad de la noche, seguramente en busca de su cena de hoy.

Pasadas las cuatro de la mañana, el la hora de tomar el último café antes de ir pensando en plegar los bártulos. Saciado nuestro apetito estelar por hoy, solo queda despedirnos del lugar y ayudados por la luz que nos proporciona la misma batería que hemos utilizado para mover el telescopio, guardar poco a poco los instrumentos y material utilizado; tras revisar el lugar y comprobar que nada delata que hemos estado aquí, nos disponernos a volver a casa con los ojos llenos de estrellas.
Hoy todavía nos quedará una sorpresa que descubrimos al poco de tocar la superficie uniforme del asfalto. Un pinchazo nos obligará a descargar de nuevo el maletero en busca del recambio y no todo acabará ahí……….. en fin, cosas que a veces pasan. Una vez reparada partimos hacia casa con un retraso superior a hora y media sobre el horario previsto, pero mañana no toca trabajar por lo que poco importa. Las luces del alba amenazan con sorprendernos por el camino y casi lo consiguen, pero cual vampiros amenazados por la luz solar unos minutos antes del orto ya estamos en casa, descansando y soñando con la belleza del cielo que hemos disfrutado una vez más desde tan para nosotros, emblemático lugar. Volveremos…..

lunes, 3 de octubre de 2005

Eclipse anular 2005

Siguiendo con el plan previsto, repasado una y otra vez a pie de observatorio en la preciosa mañana del domingo a menos de 24 horas del esperado día, dejamos todos los bártulos preparados para que ningún imprevisto de última hora nos sorprenda. Todo a punto nos tomamos el resto de día con calma y aceptamos la invitación a comer de un buen amigo, sin poder quitarnos de la cabeza lo que se avecina y preocupados por la meteorología, aunque un atardecer con viento constante del norte, ha dejado una noche con un seeing envidiable que transmite esperanza.

Lunes 3 de Octubre de 2005, 06:15 AM, suena con fuerza el despertador y veloz me encamino hacia el observatorio tratando de no golpearme con demasiadas cosas para no despertar al resto de los habitantes de la casa que plácidamente descansan, ajenos a nuestra desmesurada ansiedad por lo que irremediablemente va a sucede en unas horas.

Abro la puerta de la terraza esperando encontrar un cielo tan diáfano como el observado la noche anterior desde Ribarroja, pero la primera impresión es demoledora, las primeras luces del alba remarcan un cielo con muchas nubes poco densas que parten desde el cenit hasta perderse en el horizonte Este. Me aseguro que sigo despierto y observo la dirección del viento que con fuerza 3 sopla fresco del NNW, con un horizonte de 180º en dirección Sur-Oeste-Norte completamente despejado lo cual no es un mal presagio.
Hago algo de tiempo consultando previsiones en internet y son las mismas que ayer, o sea, buenas y me pretunto..¿cómo es posible?

Pasado el primer susto y con el café en mi mano temblorosa, llamo ya sin dilación al móvil de Luis con la esperanza de que lo oiga a la primera, pues la impaciencia empieza a ser palpable. Apenas un tono y Luis ya estaba al otro lado de la línea y como yo, también ¡despierto y consultando!.
Intercambiamos impresiones y barajamos la segunda opción prevista, o sea, el trasladarnos a Minglanilla buscando un cielo en mejores condiciones atmosféricas.
Consultamos las webs con las últimas imágenes de meteosat y visto lo visto y avalados por nuestra experiencia observacional, decidimos finalmente no movernos, ya que los datos parecen indicar a priori que va a despejar, aunque la duda que nos asalta y preocupa es si lo hará a tiempo. Acto seguido envío un mail a los compañeros del Observatorio Ribarroja comunicando nuestra decisión al respecto y siguiendo con el protocolo establecido. No hay respuesta, lo que supuestamente indica que opinan igual que nosotros, son las 07:10 de la mañana. La lógica indica que podríamos dormir al menos una horita pero en la práctica sabemos que es imposible, así que para que intentarlo………..

Así pues, seguimos con el plan de estar a pie de observatorio a las 09:00h y así sucede. Suena de nuevo mi móvil cuestión que indica que Luis está en la puerta puntual como un reloj suizo.
La cosa ha evolucionado bien y poco a poco las nubes han ido hundiéndose en el horizonte Este como si de un pozo sin fin se tratara. La mañana promete, tenemos una temperatura de 13.5ºC y un humedad relativa del 63% con el Sol ya intentando asomar por encima de nuestro horizonte de visión. Todavía quedan nubes pero a una hora y media del comienzo del eclipse ya tenemos claro que van a desaparecer.
Terminamos de preparar el equipo, baterías cargadas, memorias digitales y películas fotográficas apunto, dirigimos los telescopios en el momento que el Sol asoma para enfocar y dejarlos en seguimiento.
A medida que pasa el tiempo aumentan nuestras buenas vibraciones y todo apunta a que va a despejar por completo, el horizonte Oeste se muestra diáfano, cosa que es un claro exponente de que la meteorología hoy va a ser nuestra aliada.

09:35. Llega nuestro primer invitado. Kike asoma por la puerta cuando ya falta poco, y se dispone a preparar su cámara a fin de perpetuar lo que suceda. Minutos más tarde, los espectadores aumentan su número, Consuelo y Laura todavía bajo los efectos del sueño, acuden a la cita y preguntan como va todo, Carlos se lo va a perder pues hoy es día de cole y no puede perder la mañana, a no ser que los profesores se animan a observar el evento desde el patio del colegio.

09:57. Escuadriño a 100x con el viejo refractor instalado en la terraza el limbo solar a la espera de la hora prevista, y cuatro minutos más tarde, grito a Luis que está en el interior de la cúpula ¡ahí está!, Luis confirma mi aviso, lo que indica sin duda que la sombra lunar ha hecho su aparición a la hora prevista ¡comienza el espectáculo!. (ver en la zona inferior izquierda de la imagen el pequeño "mordisco" )

10:20. La sombra sigue avanzando, ya es perfectamente visible a ojo desnudo a través de los filtros manuales de protección de los que disponemos. Consuelo avisa a sus padres para que no se lo pierdan y tras dar un vistazo sus caras hablan por si solas. Uno a uno todos van pasando por los telescopios para ver en detalle lo que sucede y los comentarios son obvios.

Poco a poco la sombra lunar va invadiendo el disco Solar, el espectáculo es precioso, la luz diurna empieza a decaer a medida que avanza el satélite y las cámaras siguen disparando de acuerdo con el ritual establecido.

10:40. Suena el móvil de Luis. Su colega Javier pregunta donde estamos exactamente y en unos minutos ya está en la terraza compartiendo el momento.

10:50. De nuevo el móvil de Luis. Otro colega, Rafa, tampoco se lo quiere perder, ya está en la puerta pidiendo paso. Se suma a la fiesta a tan solo unos pocos minutos del inicio de la fase central.

10:58. La impaciencia aumenta, el momento se acerca………
Pegados a los oculares, esperamos el segundo contacto que anuncia la fase central y máximo del eclipse. Todos mirando a través de los filtros de protección, expresan su particular opinión sobre la belleza de lo que está ocurriendo.

11:00…. 11:01….. ¡Ahí llega! La visión es fantástica, gritamos que toca disfrutar durante los poco más de tres minutos que va a durar el momento. La postal resulta al menos curiosa, todos con los brazos alzados sosteniendo los filtros de protección y con muecas de sorpresa y admiración a la par en el rostro, es un claro indicador de lo especial del evento, nadie es capaz de apartar la mirada ni de moverse hasta pasado al menos el primer minuto, únicamente para expresar lo que cada uno siente y compartir lo espectacular del instante.
La luz ambiental muestra una coloración mortecina de aspecto extraño a la vez que espectacular. ¡Que bonito! ¡fantástico! ¡que maravilla!, con algunas de los muchos adjetivos que resuenan en el observatorio.
La actividad observacional es frenética, cada 10 minutos se anotan en el parte de registro confeccionado especialmente para el evento, las temperaturas, humedad, dirección y velocidad del viento, sin contar con que además, el termógrafo está creando automáticamente el registro puntual de las variaciones de la temperatura a fin de comparar datos posteriormente, en cuanto a las imágenes, las tres cámaras siguen disparando sin cesar para perpetuar el suceso.
11:15. Pasada la fase central y tercer contacto, los primeros invitados tras las felicitaciones oportunas, deciden marcharse para continuar con sus obligaciones profesionales (Javier y Rafa). Los mayores (los suegros) también comentan que ya han visto bastante y vuelven a su quehaceres habituales. Nos quedamos Quique, Luis, Consuelo, Laura y Salva para observar el proceso inverso y tras unos minutos más, solo los chicos continuamos al pie del cañon como era de esperar.

Poco a poco la sombra lunar se va retirando paulatinamente invirtiendo la pauta y el color del cielo va tornando a su normalidad, anunciando que el final se acerca.

Todo ha ido sobre ruedas, ningún fallo en las cámaras, ningún error en la toma de datos, todo perfecto y según lo ensayado, esto nos augura que tras su análisis, todos los datos y resultados en imágenes obtenidos serán totalmente aprovechables para deleite de los observadores y para "enlatar" para siempre lo vivido.

El evento ha sido de los que hacen época, ya que no veíamos un anular en tan buenas condiciones desde hace muchísimos años. Para colmo esta vez el seguimiento ha sido en casa y teniendo a nuestra disposición medios con los que tan solo hace unos años no hubiesemos sido capaces ni tan siquiera de poder imaginar ni en el mejor de los sueños.
La experiencia vivida en el día de hoy, además de llemarnos de satisfacción, ha sido doblemente grata al haberla podido compartir el evento tanto con los familiares como con algunos amigos que se han desplazado ex profeso hasta el observatorio, personas que nunca habían visto un anular y mucho menos a través de telescopios y cámaras como con las que por fortuna hoy hemos puesto a su disposición y que han quedado gratamente sorprendidos por la belleza de este espectáculo natural.

Un brindis como no, con unas cervezas bien fresquitas acompañadas con una amplia sonrisa de complicidad, pone punto y final y viene a ser la guinda definitiva a todos los esfuerzos en los preparatorios previos, actuando rápidamente como un bálsamo reparador de los nervios acumulados durante estos últimos días.

Solo queda ya cerrar la cúpula y disfrutar del recuedo, ha sido una nueva experiencia inolvidable que perdurará en nuestras retinas y en nuestro recuerdo durante mucho tiempo.

miércoles, 6 de julio de 2005

Misión Deep Impact al Cometa 9P/Tempel 1




El verano de 2005 ha sido para nosotros algo especial, astronómicamente hablando, y nos ha traído una verdadera noticia de "impacto" (nunca mejor dicho), pues la finalidad de la misión en la
que modestamente estamos colaborando desde hace unos meses junto con un puñado de observadores amateurs tanto españoles como extranjeros, es conseguir mediante la toma de imágenes y medidas astrométricas, afinar las posiciones orbitales del cometa a fin de que la NASA vaya corrigiendo poco a poco la órbita de la sonda denominada Deep Impact y permita "apuntar" y disparar con certeza un proyectil de bronce de varios cientos de kilos que lleva a bordo la citada nave.
El cometa elegido es el denominado 9P/Tempel 1, un "pequeño" pedrusco de aproximádamente 6 kilómetros de diámetro medio, a cuyo encuentro esta previsto le salga al paso la citada sonda. El resultado está por ver, ya que nunca antes se ha intentado algo así sobre un cuerpo de estas características y por lo tanto, el resultado no es cien por cien predecible. Hasta el momento todo son especulaciones sobre lo que pasará, pero pronto podremos hablar con propiedad si todo sale bien.

La NASA pretende realizar esta hazaña tecnológica contando con la colaboración, tal y como hemos citado anteriormente, de muchos observatorios amateurs de reconocido prestigio entre los que se encuenta nuestro Observatorio Manises J98.
Mucho ha sido el trabajo en medidas astrométricas de todos cuantos hemos colaboramos en el proyecto, cientos han sido las imágenes utilizadas para medir la posición del cometa, medidas las cuales se han remitido sistemáticamente al centro de control de datos para su verificación y apoyo de la misión, a fin de que los ingenieros de la NASA que controlaban la nave, pudiesen “afinar la puntería” y no errar el disparo, solo tenían una oportunidad.
Y así a sido.
La expectación era máxima en el día elegido para el disparo y con ello el posible impacto, fecha que tratándose de una misión americana no podía ser otra más que el 4 de Julio de 2005. En España nos ha pillado en horario diurno, por lo que hemos tenido que contentar con verlo a través de Internet, pero aun así no fue por ello ha sido menos emocionante.

Cuando se ha producido “el castañazo”, en el centro de control de la NASA, se han vivido momentos de euforia. En las imágenes que se han visto en directo desde el centro de control se oía de fondo al director de la misión diciendo: " Señores, señores, siéntense, tenemos una sonda que controlar...". En esos momentos tenían que seguir mandando comandos a la sonda matriz para controlarla y no cabía despiste alguno ni dejarse llevar por las emociones y así a sido.
El impactador ha hecho blanco con un ángulo de unos 20-30º del horizonte del cometa, pero lo único que al parecer le ha hecho al 9P han sido “cosquillas” a modo de cráter de unos 100 metros de diámetro. Eso sí, la actividad del cometa se ha incrementado en casi un 30% o lo que es lo mismo, unas 0.3 magnitudes.
Cuando la sonda impacto, pudo verse un estallido de emisión de agua, dióxido de carbono y algo que parece ser materia orgánica volatilizada. El estallido duró menos de 1" (exactamene, solo 0.7 segundos)..... pero que segundo.

Las fotos e imágenes de vídeo obtenidas tanto por el Hubble como por la propia Deep Impact son sencillamente espectaculares.

Se puede encontrar mucha información del evento en la web de la NASA
http://www.nasa.gov/externalflash/deepimpact_front/index.html pero para nosotros, el mejor recuerdo del evento han sido las noches de observación a pie de telescopio, la toma de imágenes, las medidas astrométricas y como no, el engorroso trabajo de reducción de datos para su posterior envío, esfuerzo cuyo premio compartido con todos los demás observadores desde distintos lugares de la geografía española ha valido la pena. Una vez más, hemos puesto nuestro granito de arena para que esta particular misión haya sido un éxito.

Y como una imagen vale más que mil palabras...... aquí esta el resultado que habla por si solo.

Hasta la vuelta Tempel 1.








































domingo, 10 de abril de 2005


Pasado y presente de la observación de estrellas dobles   

Nuevamente, el planetario de Castellón nos abrió amablemente sus puertas en la primavera de 2005, con motivo de la celebración de sus XIII Jornadas Astronómicas, al objeto de que pudiésemos ofrecer al numeroso público asistente, una conferencia sobre el papel que juega el aficionado de hoy en día en el campo de la observación de estrellas dobles.



Las estrellas dobles siguen siendo un campo gran atractivo para cualquier amateur mínimamente avanzado, ya que es posible seguir descubriendo nuevos sistemas binarios solo con dedicarle el suficiente tiempo de observación.


De igual forma, el observador podrá actualizar tanto la astrometría como la fotometría de las estrellas del par, contribuyendo de ese modo, a esclarecer su posible naturaleza binaria.






En esta imagen, pueden verse acompañando a los conferenciantes Luis Lahuerta y Salvador Lahuerta, (Observatorio ManisesJ98)  al término de la ponencia,  a un  nutrido grupo de asistentes a la vez que buenos amigos de afición.  Entre otros… Ramon Naves y Montse Campàs ; Julio Castellano; Mark Kidger; Esteban Reina y  Josep Lluis Salto, todos ellos relevantes observadores.