viernes, 10 de agosto de 2001

Una ventana al Cosmos
Desde su aparición sobre la faz de este planeta, el hombre ha contemplado con asombro y admiración el cielo estrellado. Esta contemplación le ha provocado no solamente un inefable placer estético, sino también, una fuerte sensación de misterio y curiosidad que ha estimulado durante miles de años su pensamiento, convirtiéndose en una fuente inagotable de motivación para la creación artística y literaria, así como de conocimiento científico sobre el Cosmos y sobre su relación con él.

Sin embargo, en la actualidad y debido a la gran cantidad de luz que emana de nuestras ciudades, el ser humano se está viendo privado de ese fabuloso espectáculo, pues se le oculta una parte preciosa de la naturaleza y en definitiva de su patrimonio cultural.

El Grupo de Estudio, Observación y Divulgación de la Astronomía, G.E.O.D.A. – Valencia, mediante esta propuesta, abrió durante unos años, “una ventana al Cosmos”  con la intención de suscitar nuevamente ese interés natural que todos sentimos hacia la contemplación y conocimiento de las maravillas del firmamento, acercándolas a todas las personas que como nosotros, sienten por ellas una curiosidad innata.

Mediante  charlas y observaciones públicas, acercamos al público durante un largo período, ese cielo fantástico que hoy, y desde el Observatorio Manises J98 seguimos observando, estudiando y que deseamos como siempre, compartir, con la intención última de recordar que es posible seguir deleitándose con el magnífico espectáculo celeste.
Las charlas siempre han tenido como objetivo principal, mostrar al público un retazo panorámico de todos los objetos que constituyen el Universo de modo que los espectadores puedan adquirir una visión realista del Cosmos y del lugar que ocupamos en él.   

Podemos presentar el contenido de las charlas a través de distintos medios audiovisuales, desde la más que clásica, entrañable proyección de diapositivas hasta la más moderna presentación multimedia.  El contenido de las charlas ha sido cuidadosamente seleccionado y estructurado para que resulten lo más didácticas, atractivas y amenas posible, de modo que no es necesario poseer ningún conocimiento previo de astronomía. Existe la posibilidad de adaptarla a la duración deseada por la entidad contratante, en función del tipo de público, disponibilidad de tiempo y/o local. La duración mínima recomendada es de una hora y la máxima es de tres horas. Cientos de imágenes, gráficos, vídeos y músicas ambientales pueden acompañar a un montaje que además de instructivo es un auténtico regalo para los sentidos.

Sabedores de la importancia que tiene acercar el Cosmos en vivo al gran público, seguimos ofreciendo la posibilidad de contemplar en directo y a través de diversos instrumentos, tanto ópticos como electrónicos, los más diversos objetos celestes, tales como el Sol con sus extraordinarias manchas; la Luna con su abrupta y castigada superficie; los planetas, especialmente Marte, Júpiter y Saturno; así como espectaculares estrellas dobles,  con sus bellos contrastes de color.  Bajo cielos de gran calidad, también se ofrece la observación de objetos débiles, el denominado "cielo profundo", con sus fabulosos cúmulos estelares, nebulosas y galaxias.

Disponemos de una batería de diversos instrumentos (prismáticos, telescopio refractor y telescopio Smith Cassegrain, cámaras CCD de vídeo para mostrar imágenes en televisión, etc.) exclusivamente dedicados a la realización de observaciones públicas solicitadas por las entidades, organizaciones o grupos que lo deseen.  La única condición absolutamente necesaria para su realización es que el cielo esté despejado.  Además, en el caso de las observaciones públicas nocturnas, deben organizarse en lugares donde exista luz eléctrica y a ser posible, puedan oscurecerse en el momento de la actividad, apagando todas las fuentes de iluminación cercanas.  Una vez instalados los instrumentos, el público asistente es adecuadamente organizado  para acceder a los mismos, siendo finalmente la observación guiada y explicada a pie de telescopio.  Existe la posibilidad de instalar varios telescopios, según la cantidad de personas inscritas previamente al conjunto de la actividad.

sábado, 12 de agosto de 2000


Observaciones públicas

El G.E.O.D.A., realizó multitud de observaciones públicas que deleitaron al público asistente en todas y cada una de ellas.

Un par de imágenes como las que incluimos a continuación, bastarán como muestra de la multitud de actividades realizadas por el grupo G.E.O.D.A. durante unos años.

En ellas puede verse en acción, (fotos 1 y 2) a dos de los miembros del grupo, hoy en día, integrantes del Observatorio Manises J98 que continúan incansables, con su labor divulgativa siempre que se les brinda la ocasión.  

Foto 1- Luis Lahuerta (de espaldas) atendiendo las preguntas de alguno de los asistentes
Foto 1- Salvador Lahuerta (a pie de telescopio) en plena observación planetaria
 junto con algunos de los asistentes a la obsrervación.
Mediante  las observaciones al aire libre, seguimos acercando al público durante unas horas y a pie de telescopio,  ese cielo fantástico que hoy, y desde el Observatorio Manises J98 seguimos observando, estudiando y que deseamos poder compartir con todo aquel que sienta la curiosidad por la observación a ojo desnudo, como antaño, con la intención última de recordar que es posible seguir deleitándose con el magnífico espectáculo celeste, aunque para ello hoy en día y lamentablemente, sea necesario alejarse de los núcleos urbanos en busca de cielos más oscuros y lumínicamente menos contaminados que nos permitan ver el cielo nocturno en todo su esplendor.



sábado, 8 de enero de 2000



Historia de una aventura denominada  "G.E.O.D.A."

El G.E.O.D.A (Grupo de Estudio, Observación y Divulgación de la Astronomía), se crea tras una larga preparación por parte de sus siete miembros fundacionales, todos ellos con una dilatada experiencia en en la práctica de la astronomía amateur y en la divulgación científica de las ciencias del espacio, unidos no solo por una misma afición y una entrañable amistad personal, sino también por el deseo de dar a conocer al público las maravillas del cosmos.
Formados inicialmente como autodidactas y más tarde en el seno de la Asociación Valenciana de Astronomía (AVA) durante casi dos décadas,  se desvinculan definitivamente de la asociación y constituyen el  G.E.O.D.A. en enero del año 2000.

Miembros fundacionales del   G.E.O.D.A.,  de izquierda a derecha:  Luis Lahuerta,  José Patiño,
Emilio Badimón, Ángela del Castillo, Salvador Lahuerta, Joan Manuel Bullón y Feliciano Villares.
Tras algún tiempo de andadura, cuatro de sus componentes continúan el trabajo iniciado, desarrollando amplios programas de observación y estudio de diversos cuerpos del sistema solar tales como el Sol, la Luna, MarteJúpiter, Saturno, asteroides, cometas y meteoros. Trabajan asimismo intensamente en materias relacionadas con la radioastronomía ,  estrellas dobles  y astrofotografía,, sin dejar de lado la observación del tránsito de satélites espaciales y demás ingenios astronáuticos, todo ello sin olvidar una de las principales actividades para las que había sido creado el grupo, es decir, la divulgación científica de las ciencias del espacio. 
 
De Izquierda a derecha:  Feliciano Villares; Salvador Lahuerta; Jose Patiño y Luis Lahuerta.
A la par, uno de los objetivos del grupo desde su inicio, es llevar a cabo la construcción de sendos observatorios permanentes a ubicar en los términos de Manises, Ribarroja de Túria y Aras de los Olmos, desde donde poder profundizar en trabajos observacionales que requieren una mayor especialización y rigor técnico.

A mediados del año 2002, tiene lugar uno de los primeros de los acontecimientos destacables del grupo, como es la finalización del primero de sus observatorios permanentes, el Observatorio Manises J98, cuya inauguración tiene lugar el 1 de mayo de ese mismo año, finalizándose un año más tarde el segundo de los observatorios en Ribarroja del Túria.

El G.E.O.D.A. mantuvo una frenética actividad continuada en el ámbito de la divulgación de la astronomía amateur entre los años 2000 y 2006. De ello dan fe diversas charlas, cursillos, ponencias, conferencias, observaciones públicas, exposiciones y la publicación  de numerosos trabajos en revistas de divulgación astronómica de tirada tanto nacional como internacional, especialmente,  en la revista “AstronomíA”, donde ven la luz más de una veintena de artículos entre los años 2002 y 2007.
  
Algunas portadas de la revista “Astronomía”   con publicaciones de artículos del  G.E.O.D.A.  
     

El G.E.O.D.A., mantiene su habitual actividad conjunta hasta finales del 2006, momento en el cual los hermanos Lahuerta prosiguen su andadura astronómica trabajando en solitario desde el Observatorio Manises J98,  continuando con  actividades observacionales y divulgativas de similares características, si bien con una mayor exigencia técnica.